A R Q U I T E C T U R A

EL ESPACIO LIBRE

PROTOCOLO DE INVESTIGACIÓN 2018

EL ESPACIO LIBRE.
Libre: Que está desprovisto de elementos/Qué es de acceso público/Qué sucede al límite de los
acontecimientos…/


La historia la escribe usted; el motor del estudio y la investigación en arquitectura, a
menudo responde a estímulos exteriores donde el verdadero tú se priva en realidad de vivir en ese
límite de la historia, en la vanguardia, en la costra de la jericalla.


What is an architect in today´s society? The increasing pragmatism in today´s architectural discipline is going
nowhere because architects are not trained to take control of that process; instead, they have become an
instrument of the common market, controlled by political autocracies and building pragmatics. In this sense,
architecture today is an impotent discipline. Instead of pragmatics only, architects should again be concerned
with defining the everyday problems of ordinary people and finding solutions to them! -Mika Cimolini


La pregunta del arquitecto debe ser: ¿Para qué sirven los arquitectos? Entre los tantos
problemas de la sociedad ¿en cuales hemos de pensar para resolver? A lo largo de la historia ha
cambiado tanto la figura del arquitecto como la disciplina en si misma, afortunadamente. La
velocidad de cambio en esta era de la información es tan rápida que la mejor característica es la
adaptación.
En una segunda lectura de la pregunta, podemos traducirlo en: cómo trabajar con los
materiales a manera de no devastar el territorio, y al mismo tiempo que los objetos creados sean
bellos y no limiten la libertad de nadie? Cómo hemos de construir un espacio abierto en todos los
sentidos, que permita la libertad del usuario? En vez de definir programas, definir habitáculos
dispuestos con cara al sur, con habitáculos interiores específicos para funciones específicas, el
arquitecto no tiene derecho a imponer un estilo de vida y/o rutinas cotidianas en la vida de nadie.
Cocina, Baño, Recamara con “walking closet”; todos reducen el habitar en una rutina mecánica. Lo
que los edificios de planta libre sugieren es la capacidad de ser remodelados, evolucionar en el
tiempo, si, permitir usos diferentes, pero usualmente esta intención deviene en espacios de poca
calidad y fachadas sin identidad ni mantenimiento.
Vivir en una realidad holográfica? En una cápsula como las propuestas por el
movimiento metabolista japonés? La respuesta no puede ser encontrada en aspectos que tengan
que ver con el individualismo ni la falta de identidad ni de arraigo.
Cómo hablar de libertad del usuario, y de libertad espacial y flexibilidad? qué define la
libertad? a diferencia de la simple planta libre o de una plaza? La plaza permite circular en todos
los sentidos, es eso la libertad? Faltarían muchas otras variables, integrar aspectos como la
identidad o más aún la pertenencia de los espacios a cada una de las individualidades que
conforman la sociedad, en términos de espacio público, donde a menudo es el usuario quien
finalmente decide la arquitectura generando veredas en el pasto por donde el trayecto es más
corto por ejemplo.
De qué se compone la comunidad? Es posible el diseño participativo? Cómo el
diseñador puede garantizar el uso y lograr la aceptación del usuario cuando es tan diversa la
comunidad?
Es posible que a partir del arte logremos identificar esos valores que nos enseñen a
diseñar de manera plural y libre. Hemos realizado un par de estudios a través de una figura de
ficción: Frank Caballo. Este “artista” centra su trabajo en la participación social, y la interacción con
el usuario. De su obra “Muro sin Fronteras” del 2017, obtuvimos el resultado de que dada la
oportunidad el sujeto busca pertenecer de la manera más autóctona poniendo su nombre, en vez
de seguir una instrucción sugerida más no restrictiva.
Los procesos de participación en el reparto presupuestal y en el diseño arquitectónico en
si mismo están aún en etapa embrionaria, necesitamos mecanismos para aprender como trabajar
con esta nueva variable en la ecuación del diseño.
‘Sometimes. All-inclusive democracy has to be avoided at all
cost,’ and ‘in order to make decisions . . . conflicts can ultimately only be overcome and
turned into practice if someone assumes responsibility.’ – Markus Miessen
La barrera entre el espacio público y el privado
“Lo privado y lo público son por esencia dos mundos distintos y el respeto de esta diferencia es la condición
sine qua non para que un hombre pueda vivir como un hombre libre” -Milán Kundera.
La arquitectura por su naturaleza “material”, restringe la libertad del usuario, no se
pueden atravesar las paredes… ¿o si? y por otro lado las dinámicas del usuario establecidas en la
memoria colectiva son un restrictivo para la expresión del momento histórico de la obra.
¿Hay cabida para una arquitectura inmaterial?
La temperatura de lo invisible y la desacralización del aire. 28º Celsius es la temperatura a la cual
la protección se convierte en superflua. Es, también, la temperatura a la que se climatizan las piscinas.
Situándonos en este límite de la zona de confort higrotérmico, no requerimos la intervención de los
mecanismos termorreguladores del cuerpo, ni de los termorreguladores artificiales externos, para tener una
sensación agradable desarrollando una actividad sedentaria y sin abrigo. 28º Celsius es por tanto la
temperatura a la que el arropamiento podría desaparecer, de la misma manera que podría hacerlo
la arquitectura. -Editorial, Desierto Issue#3, Julio 2014.
En la frontera entre lo público y lo privado existe una oportunidad para potencializar el uso
privado a través de la acción de ceder espacio para este intercambio. Los equipamientos públicos
en sí mismos son la interfase, debe considerarse entonces discutir sobre la barrera entre espacio
abierto y espacio cubierto, y /o cerrado.
En el caso de proyectos habitacionales verticales, la densidad o el cambio de intensidad al
que se ve expuesto el entorno solo puede ser amortiguada por espacios intersticiales donde el
espacio publico y privado, abierto y cerrado se fusionan. Para que esto sea posible es necesario
cambiar el paradigma que se tiene en cuanto al aprovechamiento del C.U.S. entendiendo un valor
subjetivo que es el potencializar el uso mismo, es decir, si aprovechamos el 100% del C.U.S. en un
edificio de uso mixto, en la manera tradicional se obtendrá una rentabilidad predecible, en cambio,
si destinamos un 20% de la utilización en un uso sorpresivo, divertido, nuevo y público; será más
propenso a ocuparse y a ser más demandado el resto de la utilización del complejo.
La mitología que propone que la sociedad mexicana está dividida entre el Estado y la sociedad civil ha
resultado en el secuestro de los espacios de responsabilidad estatales, que deberían ser públicos, por grupos
arropados como sociedad civil.
Alegando que se trata de un espacio público, los vendedores ambulantes se hacen de las banquetas, los
microbuses (que ya no son tan micros) se adueñan del carril de la derecha, los vecinos cierran la calle a la
circulación; alegando el derecho a lo público, el espacio se privatiza. – Jaime Ramírez Garrido. Escritor. NEXOS.
La forma del límite
En 1967, Mandelbrot presentó su artículo How Long Is the Coast of Britain? Statistical Self
Similarity and Fractional Dimension en un congreso científico dejando perplejos a todos los
asistentes. Mandelbrot preguntó directamente a sus colegas cuál era la longitud de Inglaterra, sin
obtener una respuesta concisa de ninguno de ellos. Algunos optaron por decir simplemente que no
era su campo, mientras que otros se aventuraron a buscarlo en la enciclopedia. Pero para
Mandelbrot ambas respuestas fueron insatisfactorias. La única respuesta precisa posible a esa
pregunta era una: infinito.
Mandelbrot halló que a medida que la escala de medida se hace más pequeña, la
longitud del litoral costero crece sin límite. Tan sólo cuando se llega a escala atómica se puede
terminar ese proceso recurrente, y eso suponiendo que en algún momento encontremos las
partículas elementales e indivisibles a las que apuntan todas las teorías modernas.
Con el mismo empeño al pensar en las plantas bajas comerciales, en los restaurantes y
changarros a pie de calle, en los puestos de tacos que están sobre la calle, en los grandes
vestíbulos de los hoteles, así es de difícil establecer una frontera en cualquier campo hasta en lo
geopolítico.
Lo anterior nos hace pensar en características concretas de los que nos referimos como
“Espacios Libres”, se les ubica en un límite difuso entre el espacio público y el privado, son de libre
acceso de manera que te puedes refugiar de la lluvia en ellos, sus programas van del ocio al
ejercicio con mayoría a la gastronomía, espacios destinados a los servicios y que amortiguan el
impacto de las densidades verticales, este esquema da cabida a la reflexión de que cuanto más
privado es un espacio es más costoso habitar en él.
El vagabundo como habitante de lo público
Coexistir no implica el habitar en el mismo tiempo cada uno de los individuos. Pensar el
espacio público como escenarios de distintas realidades que como una red interactúan con otros
espacios de sus mismas características mientras coexiste otra red de espacios de otras
características comunes pero estas dos redes no interactúan entre si. Como siempre los límites
entre estas dos redes es difuso y permite innumerables redes de espacios con diferentes
“realidades”.
En un sistema en el que igual existe el asistencialismo que la acción comunitaria, no sería
descabellado habilitar una red de espacios que satisfagan las necesidades de las minorías,
específicamente de los “vagabundos”. Para esto se propone un sistema innovador de asistencia
social que es puramente dotar de un hardware a los espacios que sean determinados en un
estudio previo.
En una manera perversa de pensar el programa, lo reducimos a lo mínimo, estar y
asearse, para esta infraestructura, un plug in urbano. Con esta lógica igualmente se reducirían los
programas de una vivienda, ya no una cocina, sala o recamara sino un tablón, un fuego, una caída
de agua, una superficie suave.
Bibliografía consultada
Hernández, A., Monteys, X., Ábalos, I., Muxi, Z., McGuirck, J., Díaz, H., Mayne, T., Barajas, R.,
Zanco, F., García, N., Bohigas, J., Colau, A. & Fajardo, S. (2016). Habitar la Ciudad. Ciudad de
México: Arquine.
Bauman, I., Warren, S. & Smith, S. (2008). How to be a Happy Architect. London UK: Black Dog
Publishing.
Venturi, R., Scott, D. & Izenour, S.. (2016). Aprendiendo de las Vegas. España: Editorial Gustavo
Gili.
Ruiz-Larrea, G., David, N., Úrculo, N., Buey, M. & Lacasta, D.. (2014). 28° Celsius. Madrid:
Desierto.
Miessen, M.. (2010). La Pesadilla de la Participación. Barcelona: Editorial DPR.

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